Personas

Seguir cuidando también requiere apoyo.

Cuidar a alguien cercano puede ser profundamente significativo.

Y también puede empezar a reorganizar el tiempo, las relaciones, las decisiones, el trabajo, los proyectos y otros ámbitos de la propia vida.

No todas las personas experimentan el cuidado de la misma manera.

Por eso nuestro punto de partida no es decirte lo que deberías hacer.

Es comprender contigo qué está ocurriendo.

Lo que sabemos

Una experiencia no es igual a otra.

La investigación sobre cuidado familiar muestra que no existe una única experiencia.

Importan la naturaleza de aquello que debe sostenerse, la historia de la relación, los recursos disponibles, los apoyos, la etapa del cuidado y cuánto esa experiencia empieza a extenderse hacia otras áreas de la vida.

También sabemos que entregar información por sí sola suele ser insuficiente y que las intervenciones con mayor respaldo tienden a ser personalizadas, multicomponente y desarrolladas durante varias sesiones.

Cómo podemos acompañarte

Respuestas ajustadas a lo que está ocurriendo.

01

Cuidado con Sentido

Un programa breve para detenerse, comprender qué está haciendo difícil sostener el cuidado, trabajar herramientas y organizar apoyos y próximos pasos.

Conocer Cuidado con Sentido
02

Acompañamiento para quien Cuida

Un proceso individual y focalizado para situaciones que requieren mayor profundidad y personalización.

Consultar por acompañamiento
03

Comprender para Cuidar

Talleres y espacios de orientación para momentos en que comprender mejor lo que ocurre puede ayudar a tomar decisiones y reorganizar la manera de acompañar.

Conocer próximos espacios

Un límite importante

Nuestros programas no reemplazan psicoterapia, atención médica, atención psiquiátrica ni servicios de emergencia.

Cuando identificamos una necesidad que requiere otro tipo de intervención, orientamos la búsqueda de apoyo correspondiente.